Cómo se juega
Cruza carreteras y ríos que no se acaban nunca, hasta cuatro a la vez. Toca, desliza o usa las flechas para saltar una casilla en cada dirección; en el mando, el joystick. Sobre el río hay que ir encima de troncos y tortugas, y en la carretera esquivar los coches. La pantalla sube sola poco a poco: quien se queda atrás y sale por abajo queda eliminado. Gana quien llegue más lejos; las plazas libres las ocupa la CPU.
Sobre el juego
Cruce sin Fin toma el cruce de carretera de toda la vida y le quita el final: no hay charcas que llenar ni nivel que superar, solo filas y filas que se generan sin parar mientras subes. Carreteras con coches, camiones y bólidos, ríos con troncos y tortugas que se sumergen, y de vez en cuando una mediana de hierba para respirar. Cuanto más arriba llegas, más juntos van los vehículos y más rápido pasan, así que la partida se convierte en un pulso entre la prisa y la paciencia.
La gracia está en que caben hasta cuatro ranas a la vez en la misma pantalla, cada una de su color. No hay colisiones entre vosotros, pero sí una cámara compartida que sube sola y cada vez más deprisa: si te quedas rezagado mirando pasar los coches, el borde de abajo te alcanza y quedas eliminado. Eso obliga a arriesgar cuando alguien tira hacia arriba, y convierte cada tronco que pasa en una decisión rápida. Si te atropellan o te caes al agua, vuelves a aparecer un poco más abajo con un par de segundos de inmunidad, hasta que te quedas sin intentos.
Se puntúa por la fila más alta a la que llegas, así que el marcador va subiendo mientras avanzas. Cuando cae el último, la clasificación ordena a todos por distancia. Jugando solo, la CPU ocupa las otras plazas y cruza con prudencia, un poco mejor cada vez que le ganas una partida.
Jugadores: 1–4 jugadores. Se puede jugar en la tele con los móviles como mandos (modo fiesta); las plazas libres las ocupa la CPU.
Consejos
- En el río mira hacia dónde va el tronco antes de saltar: te lleva mientras esperas.
- Las tortugas que sueltan burbujas están a punto de sumergirse; no te quedes en ellas.
- Si la cámara te está comiendo, cruza por detrás de un camión: deja un hueco más largo.