Cómo se juega
Apunta con el dedo o el ratón hacia donde quieres lanzar y suelta para disparar; también puedes girar con ← → y lanzar con A. Las paredes laterales rebotan. Junta tres o más burbujas del mismo color para reventarlas: las que se queden colgando sin sujeción caen y valen el doble. Cada pocos disparos baja el techo una fila; si alguna burbuja cruza la línea rosa, se acabó. B intercambia la burbuja cargada por la siguiente.
Sobre el juego
Burbujas Arcoíris es un lanzador de burbujas de los de toda la vida, dibujado con gemas de colores brillantes dentro de un tubo de cristal. Abajo hay un cañón que gira siguiendo tu dedo o el ratón, y arriba un racimo de burbujas pegadas al techo que avanza hacia ti cada pocos disparos. La regla es tan sencilla como tramposa: tres burbujas iguales que se tocan estallan, y todo lo que quedaba sujeto solo por ellas se desprende y cae.
Ahí está la gracia. Reventar un trío suelto da unos pocos puntos; descolgar media pared de golpe da muchísimos más. Por eso conviene mirar el racimo antes de disparar y buscar la burbuja que hace de clavo, aunque esté escondida en un rincón: las paredes laterales rebotan, así que casi siempre hay una trayectoria en diagonal que llega. La guía punteada marca el primer rebote para que puedas calcular sin adivinar.
Cada color lleva además un símbolo distinto dentro (estrella, punto, hoja, anillo, triángulo, aspa), de modo que se distinguen aunque los tonos se parezcan o la pantalla sea pequeña. Se empieza con tres colores y van entrando más a medida que el techo baja. Si la burbuja cargada no te sirve, cámbiala por la siguiente y gana un disparo bueno en lugar de malgastar dos.
La partida termina cuando el racimo cruza la línea de peligro, así que no basta con ir limpiando por abajo: hay que abrir huecos hacia arriba y mantener corto el montón. El récord se guarda en el propio navegador.
Jugadores: 1 jugador.
Consejos
- Busca la burbuja que sujeta un racimo entero: descolgarlo vale más que reventar tres sueltas.
- Usa los rebotes en las paredes para llegar a los huecos de los lados.
- Si la burbuja cargada no encaja, cámbiala por la siguiente antes de disparar a lo loco.