Cómo se juega
Abre quien tiene el Cinco de oros. En tu turno juega un Cinco para abrir su palo o una carta contigua a una fila (hacia abajo hasta el As, hacia arriba hasta el Rey; la Sota va tras el 7). Si puedes jugar, es obligatorio; si no, pasas. Gana la ronda quien se queda sin cartas; los demás suman un punto por carta. Tras las rondas, gana quien menos suma.
Sobre el juego
El cinquillo es el juego de cartas con el que muchos aprendimos a ordenar la baraja española, y engancha a cualquier edad. Se reparten las cuarenta cartas entre tres o cuatro jugadores y empieza quien tiene el cinco de oros, que lo planta en el centro de la mesa. A partir de ahí cada uno, por turno, abre otro palo con su cinco o alarga una fila con la carta que va justo al lado: hacia abajo el cuatro, el tres, el dos y el as; hacia arriba el seis, el siete, la sota, el caballo y el rey.
Parece un juego de suerte, pero tiene su miga. Si puedes jugar, estás obligado a hacerlo, así que la gracia está en elegir qué carta sueltas: la que te abre camino a las que te quedan o la que deja a los demás atascados. Guardar un seis cuando no llevas nada por encima puede cerrar un palo entero a tus rivales durante varias vueltas. Quien no puede jugar, pasa. La ronda la gana el primero que se queda sin cartas, y los demás se apuntan un punto por cada carta que les ha sobrado. Se juega a una, tres o cinco rondas y gana quien menos puntos acumula.
Las cuatro filas se van formando en el centro del tapete, con un hueco marcado para cada cinco que falta por salir. Sin tele juegas tú contra la CPU tocando la carta que quieres poner; las que no se pueden jugar salen apagadas. En la tele cada jugador ve su mano en el móvil y la pantalla grande muestra la mesa. La CPU aprende a retener las cartas que taponan cuando le vas ganando.
Jugadores: 1–4 jugadores. Se puede jugar en la tele con los móviles como mandos (modo fiesta); las plazas libres las ocupa la CPU.
Consejos
- Juega primero las cartas que te abren camino a otras tuyas del mismo palo.
- Si llevas un seis o un cuatro y nada detrás, retenlo mientras tengas otra jugada: los demás se quedarán sin poder seguir ese palo.