Cómo se juega
Mueve tu mira con el joystick y lanza una tarta con A; en el móvil o con ratón, toca donde quieras lanzar. La tarta tarda un instante en llegar: adelántate a los patos que se mueven. Diana roja 1 punto, pato 2, diana dorada 3. A veces asoma la cara de un jugador: si le das a la de un rival, sumas 1 y lo dejas ciego 2 segundos. 30 segundos por ronda.
Sobre el juego
Tartas al Blanco es una caseta de feria con toldo de rayas, tres filas de agujeros y un mostrador desde el que cuatro jugadores lanzan tartas de nata. Por los agujeros asoman dianas rojas y blancas que dan un punto, dianas doradas más pequeñas y fugaces que dan tres, y patos amarillos que cruzan una fila entera de lado a lado y valen dos. Cada jugador mueve su propia mira de su color y lanza con A; la tarta vuela en arco y tarda un instante en llegar, así que a los patos hay que apuntarles por delante.
La gracia está en las caras. De vez en cuando, por uno de los agujeros asoma la cabeza de uno de los jugadores enmarcada en su color, como en esos cartones de feria con el hueco para la cara. Si le aciertas a la de un rival, te llevas un punto y, sobre todo, lo dejas ciego durante dos segundos: su mira desaparece bajo un pegote de nata y sus lanzamientos salen desviados. Tu propia cara no se puede golpear, así que cuando asoma solo queda esperar que nadie tenga buena puntería.
En el móvil y con ratón basta con tocar donde quieres que caiga la tarta; con teclado se mueve la mira con las flechas y se lanza con espacio; en la tele, joystick y botón A del móvil de cada jugador. La CPU elige blancos con cabeza, persigue a los líderes con tartazos a la cara cuando mejora y afina la puntería si ganas a menudo. Tres rondas de treinta segundos y puntos por puesto.
Jugadores: 1–4 jugadores. Se puede jugar en la tele con los móviles como mandos (modo fiesta); las plazas libres las ocupa la CPU.
Consejos
- Las dianas doradas duran poco: si ves una cerca, déjalo todo.
- Guarda un tartazo para la cara del líder; dos segundos sin ver valen mucho.