Este juego es solo para el modo tele
Hacen falta 2 a 4 jugadores, cada uno con su móvil de mando. Abre el juego en la tele (o en cualquier pantalla grande) y los móviles se conectan con un código de 4 letras. No se puede jugar solo desde el móvil.
Abrir en la teleAbrirlo igualmente en esta pantalla
Cómo se juega
Cada jugador defiende una portería con su pala: abajo y arriba se mueven con izquierda y derecha; los lados, con arriba y abajo (o también con izquierda y derecha). En el móvil puedes arrastrar el dedo. Cada gol encajado quita una vida; con 0 tu portería se cierra. Gana la última portería en pie. Golpea el disco en movimiento para darle efecto.
Sobre el juego
Disco a Cuatro Bandas lleva el hockey de aire a una mesa cuadrada con una portería en cada lado y cuatro palas defendiéndolas. El disco no tiene dueño: rebota en las esquinas, en las palas y en las porterías que se van cerrando, y cada vez que entra en una de ellas su dueño pierde una vida. Quien se queda sin vidas ve cómo su portería se tapa con una barrera y desaparece de la partida, y la mesa sigue hasta que solo queda una portería abierta.
Cada pala se desliza por su banda. La de abajo y la de arriba van de izquierda a derecha y las de los lados suben y bajan, aunque en el mando cualquiera de las dos direcciones funciona para que nadie se líe con la orientación. Si golpeas el disco mientras mueves la pala, sale con efecto y cambia de ángulo, y el disco acelera poco a poco a medida que avanza la partida, así que las rondas largas terminan con reflejos de verdad.
Solo juegas abajo contra tres palas de la CPU, que arrancan lentas y mejoran cuantas más veces ganas. En la tele pueden jugar de dos a cuatro personas, cada una con su color, y las plazas libres las cubre la CPU. Es corto, ruidoso y perfecto para jugar a eliminar al que más presume.
Jugadores: 1–4 jugadores. Se puede jugar en la tele con los móviles como mandos (modo fiesta); las plazas libres las ocupa la CPU.
Consejos
- Mueve la pala justo al golpear: un disco con efecto sale en diagonal y es mucho más difícil de parar.
- Cuando quedéis dos, las porterías cerradas hacen de pared: aprovecha los rebotes para atacar por el ángulo.